
Feliz Año!!!

Por no hablar de la escalada que nos hemos pegado en buscadores como google, que gran ayuda con el posicionamiento en internet.



Este artículo de Antonio Domingo / Fénix Media. http://www.fenixmedia.com es la séptima entrega de un interesante y profundo de estudio de marketing lateral.
Como dice Domingo vamos a abordar el enfoque del Marketing Lateral, pero poniéndolo en cuestión a nivel de MARKETING MIX, es decir, no cuestionaremos ni el qué, ni el quién, ni el dónde, ni el porqué, ni siquiera a quién, ya que todo eso lo hemos tratado en los capítulos anteriores, sino que abordaremos el “como se va a comercializar” o lo que es lo mismo que decir que cuestionaremos el precio, el lugar y la promoción, y quedará demostrado que ninguna variable del marketing es estática e inamovible, y con estas técnicas también es posible desplazar el centro hasta dirigirnos a escenarios muy alejados del marketing vertical al que estamos acostumbrados.
Al igual que el capítulo anterior vamos a ir lanzando las ideas de Marketing Lateral y de continuo trataremos de darles un sentido. Empecemos entonces:
Aquí surgieron varias ideas, cada una de ellas sobre una de las variables del marketing mix. La primera era sustituir el precio, y era paga tu master en especies, ya se que suena fuerte pero no es lo que están pensando, es algo más simple, pues la forma de encontrar el puente que una este vacío es que los alumnos después de terminar el curso se ponen a trabajar en una sección de la escuela dirigida a vender consultoría relacionada con el curso y ayudar a la gestión de los alumnos de las siguientes convocatorias.
La segunda fue sustituir la promoción, y de ahí sale la idea de que el master se promociona en la calle, lo cual es inverosímil, pero conseguimos llegar hasta esa idea con esta fórmula: si cerramos un acuerdo con otras dos escuelas de negocios de la competencia y les ofrecemos a las universidades que el primer viernes de cada mes las clases las dan los profesores de las escuelas de negocios, siendo un global de formación, es decir, que al final del curso esas clases hayan completado un minicurso relacionado con la carrera, habremos sustituido la promoción por clases que finalmente han sido promoción en sí mismas.
La tercera idea fue evidentemente sustituir el lugar, y aparece la frase los alumnos no van a clase, la clase va a los alumnos, lo cual como ya nos imaginamos, es inverosímil, pero de ahí aparece que se podría montar un canal de televisión por Internet o por el móvil de tal forma que sólo emite a unas horas determinadas y los alumnos puede acceder a las clase desde la distancia pues podrán conectarse con un ordenador o un teléfono desde cualquier lugar que decidan, y eso permite a la escuela abrir su negocio a un nuevo mercado, ya que ahora podrán matricularse alumnos de cualquier provincia o país sin tener que desplazarse salvo a los exámenes finales.
Aquí la idea que surgió fue relacionada con el precio, y de nuevo interesante pues suena extraña: el alumno no paga por el master, sino que cobra por realizarlo. ¿Y entonces de que va a vivir la escuela? Se estarán preguntando, ¿verdad? pues sí, efectivamente esa es la respuesta que cualquiera diría a esta idea. Pues la solución apareció relacionada con algunas que hemos ido viendo a lo largo de los anteriores capítulos, y es la siguiente: la escuela de negocios selecciona sólo a los mejores alumnos de la universidad y les propone realizar el master en su escuela gratis, incluso pagándoles una pequeña suma y con el compromiso de una vez terminado encontrarles trabajo bien remunerado. El alumno únicamente se compromete a realizarlo y conseguir notas de máximo nivel, pues la escuela deberá negociar con las empresas la contratación de dichos alumnos vendiéndoles que además de ser los mejores en la universidad están altamente formados en su escuela incluso permitiéndoles dirigir una parte de la formación que le instruya en aspectos que vaya a realizar dentro de la empresa.
Como contraprestación a esto, la empresa abona un canon mensual durante ese año para abonar el coste del master que está realizando o ha realizado el alumno y el pequeño sueldo que ha recibido. La empresa se garantiza empleados de alto nivel y la escuela llenar sus master.
En este apartado surgieron algunas ideas que no hemos sido capaces de encontrar conexión por el momento y, por tanto, no voy a relatarlas ya que sin solución no nos son útiles para este ejercicio, pero sinceramente tampoco pasa nada pues a veces puede pasar y se quedan en el tintero hasta que un día aparece ese puente que buscábamos y se convierten en ideas con posibilidades de ser realizadas.
Ahora afrontamos la exageración y lo enfocamos sobre la promoción, y la idea fue un master que se promociona 24 horas, de donde aparecen un par de soluciones, la primera está en la línea de crear un canal de televisión que emita clases las 24 horas y que sólo se acceda por contraseña, teniendo una parrilla concreta para que los alumnos puedan conocer a qué horas pueden acceder a las clases que necesitan. La segunda aparece en la línea del merchandising creando una línea de productos como bolígrafos, llaveros, agendas, maletines, relojes, PDA, portátiles, teléfonos móviles, abrecartas, botes de bolígrafos, libros técnicos y muchos otros productos que sean regalados unos y el resto vendidos con precios exclusivos por debajo del precio del mercado y, por supuesto, de alta calidad, que se enviarán no sólo a los que se matriculen que estarán identificados con la marca sino a los que acudan a las jornadas promocionales, dándoles continuidad en los envíos incluso aunque ya se hayan inscrito en otra escuela, pues estarán lanzando la marca más allá de la publicidad convencional, incluso en la casa de la competencia
Aquí la idea fue sustituir el lugar, y surgió la idea de un master que no se da en ningún sitio, que de nuevo es algo absurdo, pero conseguimos convertirlo en útil cuando pensamos en que se pueden grabar las clases en vídeo y ofrecer el acceso mediante una página web que descarga el vídeo en streaming y es accesible desde cualquier conexión de banda ancha o incluso desde el móvil, con lo cual desubicamos las clases que así están en ningún sitio y en todos a la vez.
Finalmente a la hora de reordenarlo, aparece una idea sorprendente, y es que la promoción se realiza despues de haber llenado el curso, o despues de haberlo finalizado. Bien, evidentemente la pregunta sale sola ¿para qué necesitamos promocionarlo después de haberlo llenado o de haberlo terminado? La promoción se hace para llenarlo y no al revés. Sí, eso es cierto pero de eso se trata en el marketing lateral, de generar ideas que rompan la dinámica del marketing vertical y aparezcan los vacíos de los que ya hemos venido hablando todo este tiempo.
¿La solución? Más sencilla de lo que parecía a primera vista. Una vez que hemos llenado el curso hacemos un video promocional, o un catálogo en el que aparecen algunos de los alumnos que van a realizarlo, y recomiendo que sean los que parecen más entusiasmados y con mejores historiales, y se lanza al mercado con el eslogan de que el curso está lleno y esos son los que van a realizar el master, si quieres estar en el próximo, inscríbete ahora o te arriesgarás a quedarte sin plazas de nuevo. Y la misma idea con los que han finalizado el master.
Llegamos al final de esta Guía de Marketing Lateral y como veis hemos ido recorriendo a lo largo de estos capítulos las diferentes formas de utilizar las técnicas del pensamiento lateral y del marketing lateral para encontrar ideas que desafiaran a la lógica, que dijeran cosas inverosímiles, absurdas en la mayoría de los casos, pero que finalmente en casi todos ellos, hemos conseguido unir la realidad actual en la que nos encontramos con esa idea que parecía no tener ningún sentido, y de esta forma poder disponer de estrategias innovadoras que nos ayuden a diferenciarnos de la competencia y crear nuevos escenarios donde nadie ha llegado antes.
Espero y deseo que estas técnicas les ayuden y que sus empresas, sus negocios o sus trabajos se vean catapultados gracias a su aplicación, pues si las interiorizan, les servirán para siempre. Y en ese camino, no se olviden nunca del consejo que les doy siempre y que es válido para toda la vida: sigan SOÑANDO EN GRANDE que esa es la clave principal del Éxito, no se conformen con menos.
Cuando lo descrito al principio empieza a suceder en nuestro negocio y la inquietud va conquistando cada vez más territorio (hasta que al final es un estado de tensión constante) entonces el siguiente paso habitual es... comenzar a “hacer marketing”.
Mientras las cosas van bien o van como siempre muy pocas empresas se acuerdan del marketing, de que tienen que hacer un esfuerzo consciente por aumentar el conocimiento de su empresa entre los posibles clientes y por hacer llegar sus mensajes hasta ellos de una manera lo bastante atrayente como para que les elijan.
Se confía en el flujo habitual de personas que pasan por delante de la puerta, en el día a día, en la llamada esporádica o en que las cosas sigan como están. Pero de repente algo cambia, las ventas bajan y sólo entonces empezamos a acordarnos del Marketing.
“Hay que hacer algo” comienza a gritar nuestra desesperación.
Hasta entonces no nos hemos ido haciendo nada en absoluto y sólo empezamos a construir el refugio cuando ya están cayendo las primeras gotas de lluvia.
Así que la respuesta en esos casos suele ser:
1.- Nos lanzamos a realizar acciones promocionales esporádicas, con prisa, haciendo llamadas, contactando, enviando correos, haciendo visitas...
2.- O bien otras veces juntamos los pocos recursos que nos quedan e intentamos hacer una “gran campaña” hacemos una promoción rápida y luego rezamos para que por favor alguien la vea y surta efecto, porque si no...
Por experiencia el primer curso de acción suele terminar pronto y sin resultados, al principio nos impulsa el miedo, el “tenemos que hacer algo” y eso nos da un empuje inicial, pero cuando vienen las primeras negativas el efecto es devastador y pronto bajamos los brazos.
El segundo modo tampoco suele ser muy efectivo y además puede resultar muy costoso. Nadie que empiece a ver nuestras ofertas por primera vez y que apenas nos conozca (porque no nos hemos preocupado antes porque lo hiciera) se va a fijar excesivamente, no le importamos, así que vamos a quedar enterrados entre un montón de publicidad y ruido que esa persona también va a recibir ese día.
Cuando sólo tienes para una bala y casi nunca has probado a disparar es complicado hacer diana...
La conclusión de todo esto es que, al menos por mi experiencia (jamás se me ocurriría predicar que algo es una verdad universal, y menos si es algo que yo digo...) el peor lugar para planificar y ejecutar el marketing es el de la desesperación y por desgracia he visto que en muchas ocasiones es el único desde el que lo hacemos, porque ocurre como en el cuento de la cigarra y la hormiga, que hasta que no llega el invierno y las punzadas del hambre comienzan nadie se mueve.
Para paliar eso lo que mejor me ha funcionado es comenzar a comprender e introducir firmemente en nuestra mentalidad que el Marketing es tan importante como puedan serlo otras áreas de la empresa como la producción o la gestión de personal.
Y la táctica más sencilla y eficaz para poner esto en práctica es guardar al menos una hora todos los días sólo para el marketing, es decir sólo para acciones que impliquen:
- Extender el conocimiento de nuestra empresa: promociones, llamadas, reuniones, visitas, hacer nuevos contactos, gestar alianzas...
- Mejorar la percepción que se tiene de nuestra empresa entre aquellos que nos conocen (ya sea que sepan de nosotros por las acciones del punto anterior o bien porque ya son clientes actuales). Es decir, profundizar en las relaciones con aliados, comunicarnos más con clientes ya conseguidos, hacer un seguimiento de interesados que todavía no sean nuestros clientes, nuevas demostraciones sin riesgo, hacer algo por ellos sin pedir nada a cambio...
Hay dos factores fundamentales para que el marketing funcione.
Uno es que nos conozcan (obviamente si no nos conocen no van a comprarnos), el otro es que les parezcamos lo suficientemente interesantes como para elegirlnos, porque si esto falta da igual lo mucho que nos demos a conocer, simplemente no van a querer lo que hacemos.
Una hora diaria es realmente poco, si la jornada tiene 8 y estamos diciendo que el Marketing es tan importante como, por ejemplo, la producción, es obvio que 1/8 de nuestra dedicación no es mucho, pero es un comienzo, y lo que es más importante, es mucho más de lo que la gran mayoría va a hacer.
Además, cambiar de repente y bruscamente un hábito no funciona, si de repente comenzamos a dedicar media jornada a algo de lo que sólo nos acordábamos cuando las cosas se ponían feas probablemente a los dos días lo habremos dejado porque las cosas “no encajan” y todo se resiente.
Empezar poco a poco, con el compromiso de dedicar una hora cada día es algo mucho más alcanzable, algo más factible que con el tiempo nos puede ir sirviendo de base para hacer más espacio gradualmente al marketing en nuestra empresa. Al final tiene que ser un hábito, como lavarse los dientes...
Qué cosas, repasando el artículo nunca creí que pudiera acabar hablado de marketing y de higiene dental en un mismo párrafo.
Ayer estuve en Expo Food Service, una feria de restauración organizada por la revista RESTAURACIÓN NEWS en el palacio de congresos de Madrid. Fuí principalmente porque mi novia participaba en la serie de ponencias de directores de marketing. Al mismo tiempo aproveché para cotillear entre directores de marketing del sector ( a ver que se podía aprender...).
Isaac Belmar, nos cuenta en el boletín de esta semana de como el marketing aprovecha uno de los instintos más primitivos que acechan a ser humano: El miedo
Y eso lo utiliza el Marketing en bastantes ocasiones porque resulta un arma poderosa a la vez que controvertida.
El Marketing lo primero que tiene que hacer es generar la atención de aquellos a los que se dirige (en este caso los posibles clientes), sin atención no tienes nada. Da igual que sea una maravilla lo que ofrezcas, si no te dedican un solo minuto para atenderte nunca vas a poder mostrar esa genialidad. De manera que la primera función del Marketing y la promoción debe ser llamar la atención y uno de los secretos más efectivos para hacerlo es el uso del miedo.
El miedo nos acompaña desde el primer día que tenemos uso de razón hasta que dejamos de caminar por este mundo (o perdemos esa razón). Tenemos miedo a estar solos, a no tener suficiente dinero, a que nos rechacen, al ridículo en público, a no gustar, a fracasar... y me atrevería a decir que pocas cosas hay más poderosas que eso (de hecho no sé si habrá alguna para la mayoría de personas).
El instinto de preservación es más poderoso que el del logro. Todos queremos tener cosas, pero ante todo y sobre todo no queremos perder nada. De hecho es muy significativo que muchas veces no le hacemos caso o no valoramos algo que tenemos conseguido hasta que lo perdemos o sobrevuela sobre nosotros la amenaza de perderlo. Estoy seguro de que no hace falta poner muchos ejemplos que ilustren esto, a todos nos vendrá a la cabeza alguno.
El caso es que todo esto también lo saben aquellos que se encargan del Marketing, o al menos aquellos que realmente se ocupan de saber más sobre cómo nos comportamos los humanos (fundamental en “esto del Marketing”).
Hay verdaderos expertos en el miedo, lo cual no quiere decir que sea lo correcto, ni mucho menos, el uso continuado del miedo tiende a revertir en el que lo usa, a perder eficacia y a ser muy dañino a largo plazo.
Hoy día con la expansión de los medios masivos de comunicación y la cultura de lo instantáneo en la que vivimos inmersos, el miedo es más poderoso que nunca. Si ya era algo que se expandía rápidamente por naturaleza, ahora lo es más, bastan cinco minutos de comunicación en una televisión para despertar esa sensación en las personas. Así que cuando en Marketing alguien precisa llamar la atención de otros y quiere garantizarse cierto éxito enseguida surge en su cabeza el posible uso del miedo. Es una herramienta tentadora... y efectiva.
Cuando uno ve, por ejemplo, los artículos más leídos en este mismo portal entre las primeras posiciones suelen figurar a menudo contenidos que hablan de crisis, costes o errores. Son términos asociados a la pérdida y, por extensión, asociados al miedo, y por eso suelen atraer las miradas y la atención de las personas.
De hecho y como prueba, yo mismo reformulé una información sobre Marketing centrándome en habituales errores del Marketing, y el resultado de este pequeño experimento puedo asegurar que corrobora lo expuesto aquí.
Luego cuando uno lee ese artículo (o nuestra promoción) ya concluirá si la información (o la oferta) merecen la pena o no, si tras conseguir la atención luego presentamos algo mediocre y poco destacable no llegaremos muy lejos, (es proporcionar valor real lo que marca la diferencia), pero para el tema que aquí se trata la cuestión es que muy probablemente un gran porcentaje de gente se vea motivado a dedicarnos unos minutos. Nadie quiere cometer errores o sufrir pérdidas y costes.
Con el miedo se consigue atención, una de las mercancías más valiosas en la actualidad, donde apenas tenemos tiempo para hacer caso a nada. Reformular propuestas, mensajes y ofertas en términos de pérdida y coste suele resultar más efectivo en un primer impacto que hacerlo en términos más positivos. No siempre es así, por supuesto, ya que dependerá mucho de la calidad del mensaje y las palabras escogidas, pero por lo general, como se ha comentado y como uno puede ver a su alrededor, nos mueve más la amenaza de pérdida que el deseo de conseguir. Conviene insistir, no obstante, en que el miedo es peligroso y que su abuso o su utilización continuada crea efectos muy dañinos.
Si basamos nuestro marketing y la comunicación de nuestra empresa constantemente en el miedo, vamos a acabar atrayendo miedosos, con inquietudes y personalidades a nuestro alrededor que son, francamente, muy poco aconsejables, pero reconocer que los humanos damos más importancia a la pérdida puede ser de cierta ayuda a la hora de plantearnos cómo podemos llamar la atención de esos a quienes nos dirigimos. Como toda herramienta, se puede utilizar de manera equilibrada y para conseguir propósitos perfectamente respetables, o bien se puede usar con fines poco admirables...
El Marketing de la experiencia invita al cliente a vivir sensaciones diferentes y placenteras a partir de los productos, bienes o servicios, de nuestra empresa. Generar experiencias respecto a la percepción, sentimiento, pensamiento, acción y relación.
Convertirnos en una “empresa creadora de experiencias”. Siendo capaces de involucrar al cliente a nivel emotivo, físico, intelectual e incluso espiritual.
Uno de los ejemplos de desarrollo del Marketing de experiencias es la cadena de cafeterías Starbucks. Starbucks no vende café, vende experiencias.
El marketing experiencial no es solamente un proceso creativo guiado por la intuición sino que requiere una metodología de implantación, vital para su éxito futuro. “Las experiencias no suceden porque sí, tienen que ser planificadas”.
IMPLANTACIÓN DEL MARKETING EXPERIENCIAL
PASO 1: Estudio y análisis de las experiencias de los clientes
Se trata de obtener la máxima información sobre las percepciones del cliente en su interrelación con el resaurante.
Existen dos técnicas o instrumentos de análisis que son muy propias del contacto empresa – cliente:
En este Plano de Encuentro descomponemos de forma lógica y secuencial, todos los pasos que se producen desde que el cliente entra en contacto con la empresa hasta que la abandona.
Con
Los Puntos corresponden con:
1. Aparcamiento
2. Apariencia exterior del restaurante
3. Bienvenida por parte del personal
4. Decoración interior
5. Limpieza
6. Atractivo/diseño de la carta
7. Asesoramiento en la elección
8. Presentación producto
9. Calidad del producto
10. Atención del personal
11. Rapidez de personal
12. Baños
13. Percepción calidad/precio
14. Balance global
15. “Premio/obsequio”
16. Despedida
17. Intención de repetir
18. Intención de recomendación
PASO 2: Definición de la plataforma experiencial
Establecer desde un punto de vista estratégico, cuál es el tipo de experiencia que Re-imagina! pretende suministrar a sus clientes.
Dos conceptos son esenciales en este paso:
El posicionamiento Integral la empresa. Va más allá del concepto clásico de posicionamiento (la percepción de nuestro producto en la mente del consumidor. lovemark) integrando todos los elementos que interactúan con el cliente en el proceso de compra y consumo del producto. Los cuales permitirán provocar una experiencia positiva y altamente satisfactoria
La promesa de Valor Experiencial (PVE). Debe explicar con la mayor precisión posible que clase de experiencia tendrá el cliente en su contacto con el restaurante.
Volviendo a hablar de la empresa Starbucks, podemos ver cómo define su posicionamiento integral y expresa su PVE:
• Un toque de romance: Desde que el cliente entra en el restaurante se sumerge en un clima de magia, diseño e innovación ambientado con el mejor toque siciliano. Una hora para salir de la rutina y sentir ese aroma tan especial a Re-imagina!, es lo que hacen en “La mafia se sienta a la mesa”, dándole al día ese acento que solo se percibe en nuestros restaurantes.
• Lujo accesible: Verá en nuestras restaurantes a un policía o un estudiante haciendo fila al lado de un cirujano adinerado. Quizá el obrero no pueda pagar el Mercedes Benz del cirujano, pero sí puede ordenar el mismo menú de 20€.
• Un oasis: En nuestras sociedades fracturadas, nuestras tiendas ofrecen un momento de placidez para reflexionar y centrarnos. Nuestra gente le atiende rápido, le sonríe, no le acosa; son una bocanada de aire fresco.
• Interacción social espontánea: Un ambiente que propicia un sentimiento de sociabilidad, de seguridad, de interacción social que afuera se ha ido perdiendo. La gente necesita sitios informales donde poner el trabajo a un lado, relajarse, hablar, pensar, hacer lo que le gusta.
PASO 3: Diseño y planificación de las experiencias.
Una vez que hemos identificado aquellos factores que generan sentimientos negativos en los clientes (Paso 1) y definido el posicionamiento integral y la promesa de valor (Paso 2) pasaremos a planificar el tipo de experiencias que pretendemos generar.
Se trata de ofrecer soluciones a las percepciones negativas que hacen que la experiencia no sea satisfactoria. Estas soluciones tendrán que ser coherentes con el posicionamiento integral y la promesa de valor definidas previamente.
Para estos fines es útil el instrumento conocido como mapping o “mapeo”.
PASO 4: Estructuración del contacto o encuentro con los clientes.
Llevaremos a la práctica la conjunción de todos los elementos (personas, productos, procesos, comunicación…) que determinarán el tipo de experiencia que proporcionará Re-imagina! a sus clientes.
La “experiencia del cliente” debe ser concebida desde un punto de vista integral, en la que se incluyen todos los elementos que si son bien gestionados aportarán una experiencia positiva y memorable al cliente, ya que “salir a comer” se convierte en un acto de ocio, no lo solo en la alimentación en si.
Por último definiremos los estándares del encuentro, las actuaciones y comportamientos del personal en sus interacciones con los clientes.
Es importante el cuidado de esos pequeños detalles que contribuirán hacer más positiva la experiencia del cliente. (En el AVE te traen una bandeja de caramelos en mitad del viaje, o un patito de goma en la bañera del hotel como explica B. Schmitt en su libro Marketing Vivencial).
(Si quieres el artículo completo con cuadros e ilustraciones ponte en contacto conmigo)
La venta de empresas requiere tiempo y dedicación y no es indiferente si la transmisión se produce en momentos de expansión económica o de crisis.
Si ya es dificil de por si vender un negocio, ya no hablemos de hacerlo en tiempos de crisis, donde la desconfianza invade todo pensamiento emprendedor cualquier inversor.
En la actualidad estoy inmerso en la venta de mi propia empresa y estoy sufriendo lo dicho en mis propias carnes. Con el mayor inconveniente de que se trata de una empresa instaladora que trabaja directamente para la construcción con el desmesurado riesgo que ello implica, debido a los grandes niveles de endeudamiento que está soportando el sector y está empezando a sufrir las primeras suspensiones de pagos de empresas como SEOP.
Volviendo a la situación de la venta de un negocio en tiempos de cirsis, es fundamental, además de tener un buen producto/empresa que vender, transmitir al inversor grandes dosis de confianza, intentar ser transparente en la medida de lo posible y hacer girar la venta sobre el gran valor de tu empresa, ya sea tu know how, tus contratos de trabajo, tu reputación en el sectoro incluso sobre el capital humano que dejas en la empresa.
Ahora bien, ¿Como transmitir esa confianza?En efecto, cada etapa tiene su actuación clave y no siempre es fácil detectar las medidas que hay que aplicar en cada momento. De ahí que muchas empresas económicamente sanas, en particular pequeñas y medianas empresas (PYME), están condenadas a desaparecer porque no consiguen superar las dificultades de crisis y a veces tienen que optar por liquidarse a convocar concurso de acreedores o en el mejor de los casos, están obligadas a vender.
Se calcula que un tercio de las empresas europeas deberá ser objeto de transmisión en los próximos años. Estos traslados de empresas se hacen con frecuencia creciente fuera del marco familiar, en favor de terceros. A pesar de las ventajas evidentes de retomar empresas existentes, los empresarios todavía prefieren crear una empresa nueva, lo que supone la desaparición de empresas perfectamente viables. Por consiguiente, la Unión Europea considera útil que los Estados miembros les ofrezcan un apoyo real en esta fase crítica de la vida de una empresa.
En las épocas de crisis pueden aparecer muy buenas oportunidades de compra de empresas que son una buena alternativa para otras empresas que gozan de una buena salud financiera. La preparación de una transmisión es un proceso especialmente complejo. Por otra parte, una transmisión de empresa también significa la transmisión de dirección, lo que supone una entrega al sucesor de los conocimientos técnicos.
Por otra parte, lamentablemente muchas empresas en época de crisis se ven obligadas a solicitar lo que se denomina concurso de acreedores, es decir lo que antes era la suspensión de pagos o quiebra de sociedades y esto supone una propagación en cadena de situaciones de insolvencia que afecta a toda los sectores de la economía.
Por otra parte, ante estos escenarios se debe reflexionar seriamente si se debe vender la empresa. Antes de vender la empresa lógicamente hay que valorarla y, por lo tanto, hace falta contar con un experto externo que establezca un rango de valoración óptimo y razonable que satisfaga al vendedor de la empresa, utilizando para ello los métodos de valoración comúnmente admitidos tales como:
• Método de descuentos de Flujos de caja
• Método patrimonial, contable corregido etc.
• Múltiplos comparables
La tipología de las empresas es muy variado y no siempre es fácil valorarlas ya que se pueden decir verdaderos disparates. La valoración es un arte, hay que establecer tantas entrevistas con los responsables de la empresa como sean necesarias para determinar las previsiones futuras de resultados, inversión. Por lo tanto, creemos que una valoración de empresa no se debe hacer a distancia porque, de lo contrario, no se percibirá la situación que la empresa está atravesando.
Todo negocio, tanto si es del sector del ocio, el turismo o cualquier otro, debe estar atento a la aparición de nuevos clientes y nichos. El aforismo es conocido: si usted no cuida a sus clientes, la competencia lo hará.
Esto ocurre con lo que se llama “turismo senior”, término acuñado en la Organización Mundial de Turismo. El fenómeno no es nuevo: en España lleva el Imserso organizando viajes para nuestros jubilados desde 1985, y en 2006 este colectivo supone el 17% de la población. Las previsiones del INE indican que en 2025 llegará al 21,2%.
Son más de 7 millones de personas que inician una nueva etapa en su vida. Cada vez con mejor salud, mayor nivel adquisitivo, más comunicadas y con ganas de disfrutar cada día, la importancia de este colectivo es tal que hasta los partidos políticos le dedican una creciente atención.
Como cliente turístico tiene la virtud de llegar en temporada media y baja, ayudando así a desestacionalizar nuestro sector manteniendo los puestos de trabajo que tanto hemos ido preparando y formando. Es una importante ayuda para mejorar nuestra competitividad, al tiempo que se incrementa la rentabilidad de los negocios turísticos al aumentar su tiempo de funcionamiento efectivo.
1. Decir adecuadamente que existimos: parece una idea tonta, pero ¿estamos seguros de que nuestro servicio o producto llega a los canales de comunicación de este sector de edad? El que nosotros, con 30 ó 50 años de edad, estemos hartos de ver anuncios de agencias de viajes no quiere decir que los que tienen otras edades vean lo mismo.
2. No personalizar en exceso nuestra oferta: si hay algo que fastidia a nuestros mayores es que se los trate como a viejos, da igual el eufemismo que se use. Les gusta básicamente lo mismo que a otras edades, y a nadie le agrada que se le recuerde constantemente los años que tiene y los condicionantes que se suelen acompañar. No es lo mismo anunciarse como “hotel para mayores en pleno campo” (suena demasiado a geriátrico) que “hotel accesible en pleno campo”. Ojo con la elección de palabras, que normalmente revelan nuestras percepciones.
3. Apoyo sanitario discreto pero presente: el que nuestros mayores sigan con ganas de disfrutar de la vida –o de empezar a hacerlo- no quiere decir que hayan perdido el sentido común. Apreciarán enormemente saber que en el destino al que van se piensa en su bienestar, aunque no lo digan en voz alta. Que si algo ocurriera, hay medidas y recursos ya previstos. Esto podríamos aplicarlo también a otros ámbitos como la alimentación: que haya menús sin sal o postres sin azúcar, platos para vegetarianos o incluso para celiacos.
4. En el fondo, las personas no cambian: quien está acostumbrado a viajar, seguirá haciéndolo mientras pueda. Si el cuerpo aguanta, quien disfruta del turismo a los cuarenta años seguirá haciéndolo cuando tenga sesenta o setenta. Pensemos en lo que ahora nos gusta para anticipar nuestra oferta, para ir preparándola para el futuro. El tiempo pasa rápido y los gustos evolucionan suavemente y no de golpe.
5. Cada año, el turista senior es más exigente: es una consecuencia de lo anterior. Si antaño nuestros mayores se contentaban con cualquier viaje –algunos ni siquiera habían visto el mar en su vida-, hoy se demanda mucha más profesionalidad. Nada de cualquier cosa vale. Se apreciará el buen trato, la capacidad del personal de resolver los problemas que puedan surgir, la idoneidad de las instalaciones e infraestructuras. Esa conocida definición de calidad como “adecuación a los fines” se aplica perfectamente.
6. El factor humano: hay dos edades de cliente en las que se es especialmente sensible al buen trato humano. Cuando viajamos con niños nos fijamos mucho en cómo el personal de hoteles y restaurantes se comporta con ellos. Y cuando nuestros turistas han dejado atrás o suavizado la edad de la competitividad, de los retos profesionales y de la superación profesional, llega el momento de apreciar la valía de las personas también en su dimensión humana. Quizá las instalaciones de un hotel sean mediocres, pero si su personal derrocha cariño, amabilidad y sinceras ganas de ayudar, el veterano huésped se irá diciendo maravillas del sitio. Y al revés: con las mejores instalaciones del mundo, un trato mediocre hará que se hable pésimamente del establecimiento.
7. Mantener el contacto: es una derivada del factor anterior. Ya que uno de los principales problemas del sector turístico es la excesiva estacionalidad, fomentemos el interés por volver. Y no hablamos de mandar el clásico folleto del hotel, sino algo más personalizado –y con el consentimiento previo del cliente- en fechas importantes como su cumpleaños o por Navidad. Tampoco es mala idea hacerlo fuera de estas fechas, que digamos que son temporada alta de correo, gozando así nuestra comunicación de mayor atención dado que no compite con muchas más cartas ni envíos.
El colectivo de los seniors, de los abuelos viajeros con ganas de seguir disfrutando de la vida, es una realidad y una gran oportunidad de negocio. Sepamos aprovecharla. Averigüemos y conozcamos lo que les gusta y pensemos en lo que les gustará, para ir organizando una línea de oferta que llegue con éxito a este mercado emergente y en fuerte expansión.